El otro día, yendo por el Viaducto, más o menos a la altura de lo que hoy se llama Plaza Delta, donde otrora se practicaba el béisbol y hoy el consumismo, vi un espectacular del gobierno federal que presenta el rostro de un campesino. Debe ser la promoción de alguno de estos aparentes programas de apoyo para el campo.
Lo que me llamó la atención fue que el campesino fotografiado y exhibido en el promocional se parecía a Vicente Fox. Imaginé una historia:
El campesino en cuestión se llama Eleuterio Montoya, en realidad debería llamarse Eleuterio Fox y es hermano de Vicente, nació el mismo día que Vicente, pero un año después y fuera del matrimonio de don José Luis Fox Pont con doña Mercedes Quesada.
Parecidos en algunas cosas, pero diametralmente distintos en otras, Vicente y Eleuterio tuvieron derroteros peculiares. El hecho de que la brillante y sencilla inteligencia de Eleuterio fuera toda la vida utilizada en labores de siembra, recolección y crianza de animales, mientras que la ridícula y formidable idiotez de Vicente fuera el sino de un periodo presidencial, sólo evidencian el paradójico destino de este país.